El duro invierno ya está aquí y al abrigo de las hojas nos dejamos mimar. ¡cómo apetece la bufanda, el calcetín gordo, el jersey de punto hasta los ojos...! cómo apetece el abrazo de alquien que te quite ese frío que se te mete muy dentro! y, cómo no, la tertulia amable en la mesa de camilla, ...madre mía cuántas horas gastadas entre las faldillas de la mesa de camilla,...
martes, 14 de diciembre de 2010
BUEN FINDE
El duro invierno ya está aquí y al abrigo de las hojas nos dejamos mimar. ¡cómo apetece la bufanda, el calcetín gordo, el jersey de punto hasta los ojos...! cómo apetece el abrazo de alquien que te quite ese frío que se te mete muy dentro! y, cómo no, la tertulia amable en la mesa de camilla, ...madre mía cuántas horas gastadas entre las faldillas de la mesa de camilla,...
domingo, 28 de noviembre de 2010
MÁS QUE PALABRAS
El invierno está siendo duro, muy duro, y cómo un árbol en invierno, busco el abrigo de un muro que me proteja de mi misma, del dolor imposible de explicar, imposible de solventar.
Y es que me vengo abajo cuando recuerdo a mi padre,... su presencia llena mi día a día, y sin embargo él ya no está. No puedo dejar de pensar en las cosas que me dijo, en sus palabras cariñosas, en la manera de afrontar su enfermedad, su propia vida...
Sus manos me abrazan en la oscuridad de la noche y sus palabras me acunan en la inmensidad del día a día,... me consuelan, me miman, me cuidan,...y cómo un bebé me dejo querer, me dejo tocar por sus consejos de padre, ...y cómo ese gato blanco enome que vivió en casa, rozo mi cuerpo por todo lo que fue suyo,.. un monedero, unas hojas de papel con su letra, esa foto en la que está guapísimo,... y me siento agusto. Muy agusto siendo de nuevo su niña.Su niña siempre.
El ya no está aquí pero su recuerdo sí,
Yo siempre le cantaba este verso que me inventé para él,...
Tú eres el cielo, tú eres la tierra, Tú eres el mar, tú eres yo, yo soy tú
Mi padre querido TE QUIERO
foto: Yolanda Blanco. Patio del museo Wostell Malpartida
sábado, 27 de noviembre de 2010
RECORDANDO LA FELICIDAD
Pocas palabras tienen tanto sentido en mi vida que está, ZAGALVIENTO, los recuerdos se amontonan cómo las fichas de un dominó en torno a un vocablo lleno de imágenes ... encinas y alcornoques, caballos, noches estrelladas en dónde los fantasmas venían a visitarme.Recreo mis días felices en este lugar.
Hace tantos años que no visito esta finca que creo que la he hecho grande, inmensa, e intensa.
No puedo evitar revivir el olor a leña en la chimenea de aquella cocina llena de encanto, el ruido por las noches de la madera, de los perros que cuidaban de nosotros, del motor de la luz que sólo alumbraba la casa durante cuatro horas,... los libros de tauromaquia llenos de polvo,la mesa de camilla de esa estancia en dónde las historias chispeaban de una voca a otra, y sobre todo una habitación con doble arco en dónde un viejo piano adornaba una estancia sobria y encalada.
¿cómo no recordar la felicidad? ¿cómo no recordar la emoción del encuentro con la naturaleza en estado puro? Vivir en Zagalviento me hizo conectar con la vida de verdad, con las emociones fuertes que siempre te marcan en este caso para bien.
Hace tantos años que no visito esta finca que creo que la he hecho grande, inmensa, e intensa.
No puedo evitar revivir el olor a leña en la chimenea de aquella cocina llena de encanto, el ruido por las noches de la madera, de los perros que cuidaban de nosotros, del motor de la luz que sólo alumbraba la casa durante cuatro horas,... los libros de tauromaquia llenos de polvo,la mesa de camilla de esa estancia en dónde las historias chispeaban de una voca a otra, y sobre todo una habitación con doble arco en dónde un viejo piano adornaba una estancia sobria y encalada.
¿cómo no recordar la felicidad? ¿cómo no recordar la emoción del encuentro con la naturaleza en estado puro? Vivir en Zagalviento me hizo conectar con la vida de verdad, con las emociones fuertes que siempre te marcan en este caso para bien.
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